31 marzo 2020

Re-innovar en tiempos complejos.

La resiliencia era un tema desconocido hace veinte años. Tras largos años de trabajo académico, de investigación, de aplicaciones reales y prácticas, de luchar para lograr editar sobre el tema, de difundir y de comunicar... la idea de sobrellevar las adversidades y salir fortalecidos de ellas entró en distintos ámbitos profesionales ganándose un lugar. Hoy es una palabra más, que muchos la dicen, la aplican y la repiten, algunos teniendo conciencia de lo que se habla y otros, no. Pero ya no tenemos que explicar el término.

En tiempos complicados, vuelven a necesitarse esas miradas teóricas que puedan explicar lo que nos pasa y colaborar para atravesar los días. Quizás frente a tanta crudeza y trascendencia de los hechos que estamos viviendo, todo lo conceptual parece imprescindible, está probado que de la riqueza de las ideas salen las buenas acciones concretas. Ojalá la tan mentada relación "Teoría-Empiria" planteada en los ámbitos académicos de la investigación, se vea reflejada en la realidad. Existen numerosos pensadores que pueden aportar sus conceptos, abriendo el abanico de posicionamientos estancos, para poder leer la compleja realidad, desde variados puntos de vista y así enfrentarla... no podemos esconderla ni darle vuelta la cara.

De hecho hay muchos profesionales que ofrecen sus saberes y haceres en pos de colaborar con las personas, familias y comunidades. Son muy variados y numerosos los espacios institucionales, profesionales y académicos que se abrieron para dar lugar a esta nueva construcción que debe darse. La urgencia y la trascendencia de los tiempos, nos convocan. Tampoco podemos caer en la saturación informativa, en sobre oferta de opciones... Lo que sí es importante es saber a qué público le estamos hablando, a quién va dirigido nuestro mensaje.

 Espacio R  presenta el trabajo del Foro Co- Transformar (https://resilienciasociocultural.blogspot.com/2020/07/foro-co-transformar.html) que  trabaja para actualizar el paradigma de la resiliencia, para que esté a la altura de los cambios que estamos viviendo y que los conceptos sean verdaderos constructos teóricos: que se co-elaboren para que tengan sentido para todos y no sean sólo un discurso académico, ni tampoco palabras comunes en el lenguaje vulgar. La resiliencia fue desde su origen justamente eso: una noción que se construía con la colaboración inter, multi y transdiciplinar. Estas ideas quieren ser el modesto aporte a este debate, que nos une y nos congrega a las personas de buena voluntad que quieren vivir mejor en un mundo que, indudablemente será distinto.

Realidad Compleja: en lugar de adversidad, este cambio amplía la mirada, no sólo se tienen en cuenta las dificultades, sino que se propone registrar a todos los aspectos que hacen compleja a la realidad, que ponen a prueba la integridad, la salud y el equilibrio individual y/o colectivo (grupal, institucional, comunitarios, social) y que se cree que es preciso tomar en cuenta para generar resiliencia.

Por lo tanto, la nueva resiliencia es más que una condición o una capacidad, es más que un proceso. Es la posibilidad de evolucionar en una interacción dinámica con otros, de crecer y transformarnos en lo personal y en lo sociocultural.

Existen, y así se definieron, varios factores que generan resiliencia. Hoy se los puede agrupar en:

Promotores Personales de resiliencia (PP): integrados por los ya conocidos y definidos pilares y  fuentes que están constituidos por:

CONSCIENCIA CORPORAL: a través del desarrollo de la percepción podemos tener un mejor conocimiento de nosotros mismos como así cultivar la ESCUCHA ACTIVA que va a favorecer la EMPATÍA con los demás. 

ENERGÍA ACTIVA: fuerza interior que se vuelca a la acción concreta y positiva, participación activa en la realidad, conducta consecuente con pensamientos, sentimientos y valores que le dan sustento). (Implica a la iniciativa y las fuentes "Yo estoy" , "Yo puedo" y "Yo hago").

PENSAMIENTO: capacidad de interpretar la realidad con una actividad intelectual, que implica pensamiento crítico, introspección meditativa y actitud de reflexión interna con tiempos concretos de detenimiento hacia el interior con conciencia del exterior, sin egoísmos. (Implica al pensamiento crítico, introspección, creatividad y la fuente “Yo estoy”). 

PLASTICIDAD CREATIVA: plasticidad intelectual que facilite la aceptación de lo nuevo en un aprendizaje continuo, para encontrar soluciones novedosas, diseñar e innovar. (Implica a la creatividad,  al humor y a las fuentes “Yo estoy” y “Yo hago”).

IDENTIDAD: entendiéndose por la constitución de la esencia personal (con características únicas y distintivas) y la identificación con la misma. (Implica a la autoestima y a la fuente "Yo soy"). 

GESTIÓN DE EMOCIONES: manejo efectivo de emociones. 

AUTONOMÍA:  libertad, emancipación de presiones de todo tipo, que facilita una acción independiente. (Implica a la independencia y las fuentes "Yo estoy" y “Yo puedo”).

EMPATÍA: sensibilidad, capacidad para sentir e identificarse con los otros reconociéndolos, como iguales a uno mismo, con una vinculación positiva: vínculos considerados a través de diálogos respetuosos y enriquecedores. (Implica a la capacidad para relacionarse y las fuentes "Yo tengo" y "Yo puedo").

HUMOR: posibilidad de encontrar lo cómico en la propia tragedia.

HABILIDADES SOCIALES Y TALENTOS: Habilidades sociales, comunicación eficaz, relaciones interpersonales, manejo del conflicto. gracias a las habilidades sociales los cambios pueden ser traspasados a otros y llegar a más personas. (Implica a la capacidad para relacionarse y a las fuentes “Yo puedo” y “Yo tengo”).  

COMPROMISO: actitud firme de adherencia a valores, responsabilidad y conciencia comprometida con lo ético, social y ecológico que ponga en juego activamente valores humanos y ambientales positivos. (Implica a la moralidad y la fuente "Yo estoy").

PROSPECCIÓN:  la capacidad de replantearse objetivos a futuro, de pensar acciones posibles y de proyectar, considerando una promesa esperanzadora.   

ESPIRITUALIDAD Y BÚSQUEDA DE SENTIDO: desarrollo de la dimensión trascendental del hombre, que le permite la búsqueda de sentido y el armado de un proyecto de vida, para hacer  posible su plenitud. 


Promotores Socioculturales de resiliencia (PSC):

DESARROLLO HUMANO INTEGRAL: desenvolvimiento amplio de capacidades y derechos individuales en todos los aspectos que hacen a la dignidad humana, compartidos con conciencia ecológica-ambiental y social, teniendo en cuenta todos los aspectos que hacen a una salud integral de los individuos, grupos, familias, instituciones y comunidades y a la sostenibilidad ambiental, todo garantizado por una justicia real y concreta. 

ESPACIOS INNOVADORES: escenarios y ámbitos sociales que permitan, promuevan y favorezcan la innovación, el pensamiento creativo, el diseño  y la creación de nuevas soluciones, acciones y cambios profundos que permitan transformar la realidad. En definitiva, que garanticen la educación y el aprendizaje como derecho humano.

IDENTIDAD CULTURAL: identificación con lo colectivo, basada en la existencia de una historia y una cultura común, valores compartidos, el verse reflejado en el espacio en común y a la vez distinguiendo y respetando la diversidad.

PERTENENCIA: energía cultural que une lo individual a lo colectivo, a través de una historia y de valores en común, sentimiento de seguridad y confianza básica que habilitan a la acción y a la interacción social satisfactoria.

ESPACIOS EXPRESIVOS: para facilitar la libre expresión de pensamientos, sentimientos, emociones, ideologías y creencias, comunicación y diálogo basados en el respeto por el otro, por el distinto, por el diferente. 

INSTITUCIONES PROACTIVAS: espacios institucionales y organizacionales que promuevan el crecimiento individual y garanticen el desarrollo social con interacciones activas para el logro de objetivos particulares y comunes.

FACILITADORES DE RESILIENCIA son una figura clave, garantes de la promoción y divulgación de la resiliencia: los tutores de resiliencia.  

CONCIENCIA COLECTIVA: capacidad para pensar en el bien común y para saberse parte de un todo, grupo, institución, comunidad, sociedad, con conciencia de la realidad, de la necesidad de respetar los valores y las diferencias culturales en las diferentes cosmovisiones, de cuidar la sostenibilidad socioambiental y garantizar la transparencia y participación democrática.

SOLIDARIDAD: desarrollo de valores que permitan pensar en el otro para ayudarlo y asistirlo sin prejuicios, garantizando la seguridad de todo el cuerpo social en situaciones de vulnerabilidad, con una confianza básica y sólida en los demás, siempre recíproca y la posibilidad de desarrollar acciones concretas para el bien común.

Todos estos Promotores Socioculturales de resiliencia (PSC) tiene que garantizar la constitución de espacios de resiliencia (grupo, institución, comunidad, sociedad, mundo) y de vínculos positivos entre ellos, para que se conviertan en verdaderos canales de interacción y crecimiento, en los que existan vinculaciones con los otros, ya sean con los que coexisten o con otros sujetos del pasado rescatando la historia, y del futuro con la capacidad para proyectarse. Ambos, espacios y vínculos, pueden representarse como un continuum, que supera a la idea de proceso: con un principio y un fin. Este nuevo modelo muestra una continuidad de evoluciones, de nuevas realidades y nuevas evoluciones.

Con la realización de un co-desarrollo y la co-transformación la generación de la resiliencia se plasma en una Nueva evolución... un aprendizaje manifestado en un nuevo comportamiento y acción y que además implica desarrollo. Una conducta proactiva, visible y tangible diferente a las manifestaciones anteriores o pasadas, que denota un cambio concreto y real, frente a situaciones de la realidad compleja, sean adversas, dificultosas o incómodas, que ponen en jaque a la integridad personal y al equilibrio colectivo. Esta evolución puede darse en lo individual y/o en lo sociocultural, para dar lugar a una Re-Evolución.


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